¿Hablamos de Sexo? Los 11 puntos erógenos de la mujer

Zonas erogenas 01

A lo largo de la historia la estimulación masculina ha sido el epicentro de las relaciones sexuales, pero ¿qué hay de la femenina? ¿Es el mapa erógeno de la mujer más complicado que ganarle una pelea a Chuck Norris? Resulta que las mujeres poseemos muchas más zonas erógenas corporales que los hombres. Sin embargo, no son tan difíciles de localizar como te imaginas. A continuación, te explico cuáles son.


ZONAS DE NIVEL ALTO (Muy Excitables)

OREJAS: Normalmente la zona que posee más terminaciones nerviosas es el lóbulo, por lo que masajearlo con la punta de la lengua puede resultar muy excitante. Esto no quiere decir que te metas el lóbulo entero en la boca, sino que lo roces y acaricies LIGERAMENTE. Puedes incluso succionar y dar pequeños tironcitos hacia abajo, o morderlo suavemente. Si quieres, también puedes pasear tu lengua por el resto de la anatomía de la oreja, aunque debes procurar hacerlo de forma suave y casi imperceptible. La oreja capta cualquier estimulación por muy ligera que sea, así que en este caso, menos es más. Ten en cuenta que parte de la delicadeza de la que te hablo se debe a que el oído anda cerca, así que también es importante anotar que si vas a hablar procures hacerlo solamente con susurros.

Zonas erogenas 02CUELLO: Es la debilidad de muchas mujeres (me incluyo) y también suele responder gratamente a la estimulación. ¿A qué mujer no le ha recorrido un escalofrío por todo el cuerpo cuando su pareja le ha retirado el pelo de éste para dejarlo al descubierto? Una caricia desde el cuello hasta el pecho pasando por la clavícula puede resultar determinante para aumentar el estado de excitación. Recorrer con tu boca un camino de besos desde sus labios hasta el pecho, entreteniéndose un poquito por el cuello, también puede ser una buena elección. Cuidado con morder o succionar, esta zona es MUY sensible y propensa a las marcas.

PECHO: Sea un pecho grande o uno pequeño, la formas de estimularlo no varían mucho. Ahora bien, JAMÁS acaricies un pezón como si estuvieras sintonizando la radio; eso más que placer produce dolor. Puedes acariciar suavemente el pezón dando toquecitos con las yemas de tus dedos (lubricados con saliva, a poder ser) y luego pasear tu lengua siguiendo el dibujo de su areola. También puedes dar pequeños tironcitos con los dientes… ¡pero sin morder fuerte!, porque entonces ‘adiós morbo, hola dolor‘. No te olvides del resto del pecho, porque acariciarlos con tus manos, masajearlos y jugar con ellos también puede resultar muy excitante.

PUBIS: Ojito aquí, nada de ir al grano a la primera de cambio. Esta zona es mejor que sea estimulada lentamente y paso por paso. Primero el monte de Venus, luego los labios mayores, los labios menores, y por último el clítoris. Sí quieres, también puedes introducir algún dedo en su vagina al mismo tiempo que estimulas el clítoris de forma bucal o manual. Y POR FAVOR, siempre con lubricación porque la sensibilidad de la zona permite que las irritaciones estén siempre al acecho.

Zonas erogenas 03NALGAS: Puedes estimular las nalgas de tu pareja acariciando de forma suave la superficie de éstas con tus manos, bien amasándola o dando unos ligeros azotes (según gustos y preferencias). También puedes besarlas, lamerlas e incluso morderlas. Si vas a azotarlas repetidas veces, es importante tener en cuenta que las zonas que más daño pueden causar son las superiores y las inferiores, por lo que cuanto más en el centro azotes, mejor.

PIES: Zona importantísima y muy, muy excitante si se sabe dónde masajear. Está científicamente demostrado que a través de las plantas de los pies es posible estimular diferentes partes del cuerpo conociendo el punto exacto de conexión con la terminación nerviosa. Además, la mezcla del cosquilleo y la extrema relajación resultante ayuda a relajarse, dejarse llevar y ponerse en situación.

Para masajear los pies es importante tener las manos bien lubricadas para poder deslizarlas suavemente. Puedes comenzar acariciando los pies por completo para impregnarlos del aceite o lubricante, desde los tobillos hasta los dedos. Una vez los tengas bien lubricados, puedes comenzar con el masaje.

Una parte importante es la zona de la fascia, el puente de unión entre el talón y los dedos. Para generar un gran placer, puedes ejerces una ligera presión desde el final del pie hasta los dedos, siguiendo una línea con las yemas de tus pulgares. Una vez lo hayas hecho repetidas veces, puedes comenzar a focalizar tu atención en los deditos del pie. Puedes dar pequeños tironcitos en los dedos, uno por uno, para luego acariciarlos de arriba a abajo ejerciendo presión por toda su superficie. Es importante alargar la caricia y no acortar el movimiento. Resulta mucho más estimulante si recorres el pie en su totalidad: plantas, empeines, dedos… Puedes terminar tu masaje lamiendo o besando la zona del pie que prefieras.



ZONAS DE NIVEL MEDIO ALTO (Excitables)

Zonas erogenas 04BOCA: Menospreciar el poder de los besos nos lleva a menospreciar la posibilidad de otro tipo de caricias, así que vamos a otorgarles la importancia que se merecen. Desde un tímido roce de labios (“picos”) hasta bailes de lengua interminables son los responsables de que la temperatura entre ambos vaya aumentando de forma exponencial. Por lo general, el ritmo de los besos marca el ritmo de la relación sexual. Normalmente se suele empezar con besos tiernos, suaves e incluyendo pequeños mordiscos en el labio superior o inferior. Cuando el ritmo de los labios y las lenguas aumentan, los besos pasan a ser más pasionales, con lo que el ritmo cardíaco y la excitación sexual comienzan a elevarse.

MUÑECA, INGLES, CARA INTERNA DEL MUSLO Y CARA POSTERIOR DE LA RODILLA: La mayoría de las veces no nos acordamos de estas zonas y caemos en el error de dejarlas en el olvido. El mapa erógeno de la mujer es muy amplio, y estas partes del cuerpo resultan muy sensibles al tacto por lo que puedes aprovecharlas para aumentar el estado de excitación previo a otras caricias más intensas en otros rincones del cuerpo.


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Aún teniendo esto en cuenta, recalco que los ritmos, intensidades y combinaciones siempre son a gusto del consumidor. Además, intuyo que no todas las zonas citadas son de agrado a nivel universal. Sin embargo, a la hora de escribir e informar es inevitable no generalizar. Así que si crees que algo no está gustando o no va a gustar, has de saber que siempre puedes preguntar. Hay chicas a las que les gusta que las caricias sean tan intensas que prefieren pasar a otro grado, convertirlas en azotes y obtener a través de éstos cierto dolor que, combinado con la pasión sexual y el morbo del momento, llegan a producir placer. En esta fase nunca entres sin antes tener su aprobación porque puede que no le guste en absoluto.

El saber no ocupa lugar, y el saber sexual es tan importante como el de cualquier otra materia. ¡Feliz sexo!


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Maria EsclapezMaría Esclapez es Psicóloga especializada en Sexología y Terapia de pareja. Lucho por los derechos y la igualdad sexual. Mi novio se llama Donut, y se apellida De Chocolate. Pelirroja borde y maja a partes iguales. Escribo porque siempre tengo algo que contar al mundo.

* Puedes seguir a María en Twitter, leer otros de sus artículos en Diario de una Sexóloga, o hacerte fan de su página de Facebook.


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16 Responses to ¿Hablamos de Sexo? Los 11 puntos erógenos de la mujer

  1. Luis Aragones says:

    Muy buen post…pero como se llama la de la foto de portada, ay omá!

  2. ragnarok says:

    muy interesante. he tomado varios apuntes… jaja. a ver qué tal

  3. Lenny "The Pimp" Janowitcz says:

    Enorme sección. Aplauso para pechófilo y la Srta. Blume.

  4. yaggermaister says:

    Gran sección, sin duda más de uno aprenderemos algo…. Y gran apartado visual….

    Lástima que cuando las mujeres no estén de humor da igual que sobes oreja, lamas pies o succiones cuello…NO es NO

  5. Madridista says:

    Si algún tío no sabía lo que aquí se dice, que no se extrañe de estar soltero….

  6. Anónimo says:

    Oye una mujer como hace para decear a otra y como hace para exitarla esa es mi pregunta gracias

  7. ñam-ñam says:

    Muy interesante la verdad. Aunque luego cada persona es un mundo…

  8. Ano-nimo says:

    Siento decirlo, pero el post ha resultado decepcionante. La mayor carga erógena de una persona (hombre o mujer) está en su cerebro, y en ningún momento lo menciona. No hace falta ser psicóloga para saberlo ;)
    El sexo no es tan complicado como nos lo quieren hacer ver algunas personas (generalmente mujeres), dando guías para excitar a la pareja -“(…) estimulada lentamente y paso por paso. Primero el monte de Venus, luego los labios mayores, los labios menores, y por último el clítoris (…)”-. Si estás con una persona que te gusta realmente, física o emocionalmente, y no digamos si consideras a esa persona por encima de tu nivel (entiéndase como algo subjetivo, todos nos ponemos una nota, y se la ponemos a los demás), te excitas sí o sí, da igual el momento, lo que te acaricie o si lo hace más rápido o más despacio.
    Todo lo demás, problemas e insatisfacción incluidas, está en la cabeza, y para eso no hay guía ni psicólogo/a que valga, solo hay que relajarse y disfrutar.

  9. Anónimo says:

    Si pudieras dar consejos de cómo practicar sexo cuando ella o él tiene alguna discapacidad física. O las dos personas a la vez.

  10. Guts says:

    soy barcelonista, pero el comentario de madridista es muy bueno XD

  11. wilmer ruano says:

    pues a mi me sirvio mucho

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